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sábado, 1 de octubre de 2011
DATOS DEL ESCRITOR:
| Mariano Melgar | |
|---|---|
| Nacimiento | 10 de agosto de 1790 |
| Fallecimiento | 12 de marzo de 1815 (24 años) |
| Ocupación | Profesor, Poeta y Político |
BIOGRAFÍA:
Nació en Arequipa en 1790.
Cursó sus primeros estudios en el convento de San Francisco. A los 17 años pasó al seminario de San Jerónimo. Fue un destacadísimo estudiante.
Muy joven aun, regentó la cátedra de latín y retórica, a tiempo que seguía la carrera del sacerdocio. Su primer amor, Manuelita Paredes, significó también su primera gran desilusión.
Se curó de ella entregándose apasionadamente al amor de María de los Santos Corrales (la Silvia de sus poesías). Sus padres, para alejarlo de María, decidieron que estudiase leyes en lima. La capital estaba entregada a una oculta pero intensa actividad revolucionaria.
Melgar, envuelto en esta corriente, se inflamó en los ideales de la libertad y escribió sus odas A la Libertad y Al Conde de Vista Florida (Baquijano y Carrillo). Pronto concluyo sus estudios y se regreso a su tierra. Ya Silvia no era la misma: estaba desdeñosa, irreconocible.
Con el corazón destrozado se retiró al valle de Majes para restañar sus heridas.
Allí, en contacto con los campesinos, escribió sus quejumbrosos yaravíes, con los que la lírica peruana inicia un nuevo rumbo, con raíces en la tradición indígena.
Al producirse la revolución de Pumacahua, Melgar se enrola entre los voluntarios de Chuquibamba que iban a unirse a las filas patriotas.
Nombrado auditor de guerra, peleó en Huamachiri (en la actual provincia de Melgar, Puno). Hecho prisionero, fue pasado por las armas al día siguiente, 12 de marzo de 1815.
OBRAS:
- Traducciones de la Biblia, Virgilio y Ovidio.
- 3 Epístolas: ejm. La carta a Silvia.
- 6 Sonetos: ejm. A Silvia, a la Mujer.
- 7 Elegías
- 10 Odas
- 14 fabulas.
- 71 Yaravíes: ejm. Vuelve que ya no Puedo.
- 67 poesías varias.
jueves, 22 de septiembre de 2011
DATOS SOBRE EL AUTOR:
BIOGRAFÍA:
Nació en 1924 en Cerro de Pasco (Pasco-Perú). Hijo de Eleodoro Vargas Galarza y Julia Vicuña Avellaneda, nació en Cerro de Pasco pero vivió sus primeros años de infancia en un poblado rural del distrito de Acobamba, provincia de Tarma, departamento de Junín, donde cursó la educación primaria entre 1931 - 1936.
Establecido en Lima, siguió los de secundaria en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe (1937 - 1941). Luego estudió Letras y Psicología en la Universidad de San Marcos (1942 – 1945) y en la Universidad de San Agustín de Arequipa (1946 - 1951).
Viajó con fines de estudio y curiosidad intelectual a Bolivia (1948 y 1951); Argentina (1955); España, Francia, Holanda, Corea y China(1970). Prestó servicios en Radio Nacional del Perú (1951 – 1960), en la Universidad Nacional de Educación y en el Instituto Nacional de Cultura.
Obtuvo el Premio Nacional de Poesía de 1959.
OBRAS:
- Ñahuín (1953; y aumentada en 1976), cuentos.
- Tayta Cristo.
- Tayta mayo.
- Libros de cuentos.
- Zora, imagen de poesía (1964), poesías.
- Taita Cristo (1964), recopilación de cuentos. Fue reeditado de manera póstuma en 1999, incluido Nahuín en el mismo volumen.
- El cristal con que se mira (1975), cuentos.
- Florida llama: pensamiento de la noche (1996), poesías. Premio Pucará de Poesía de la municipalidad de Pucará.
También publicó cuentos en las revistas Oráculo (1981) y La Casa de Cartón (1997).
Etiquetas:
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Escritores peruanos,
latinoamericanos,
neoindigenismo,
poetas
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sábado, 17 de septiembre de 2011
DATOS DEL ESCRITOR(a):
| Blanca Varela | |
|---|---|
| Nacimiento | 10 de agosto de 1926 |
| Nacionalidad | peruana |
| Ocupación | escritora, poeta, traductora, periodista |
| Cónyuge | Fernando de Szyszlo |
| Hijos | 2 |
| Padres | Esmeralda Gonzáles, Raúl Varela |
BIOGRAFÍA:
Blanca Leonor Varela Gonzáles (*Lima, Perú, 10 de agosto de 1926 - † 12 de marzo de 20091 ) estaba considerada como una de las voces poéticas más importantes de la actualidad en América Latina. Se inició en la poesía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de la capital peruana, donde ingresó en 1943 para estudiar Letras y Educación.
En esta universidad conoce a Sebastián Salazar Bondy, Javier Sologuren, Jorge Eduardo Eielson, y a quien sería su futuro esposo, el pintor Fernando de Szyszlo con quien tuvo dos hijos.
A partir de 1947 empezó a colaborar en la revista "Las Moradas" que dirigía Westphalen; En 1949 llegó a París, donde entraría en contacto con la vida artística y literaria del momento de la mano de Octavio Paz, una figura determinante en su carrera literaria, que la conectaría con el círculo de intelectuales latinoamericanos y españoles radicados en Francia.
De esta etapa data su amistad con Sartre, Simone de Beauvoir, Henri Michaux, Alberto Giacometti, Léger, Tamayo y Carlos Martínez Rivas, entre otros.
Después de su larga temporada en París, Varela vivió en Florencia y luego en Washington, ciudades donde se dedicó a hacer traducciones y eventuales trabajos periodísticos.
En 1962 regresa a Lima para establecerse definitivamente y cuando viaja suele hacerlo principalmente a los Estados Unidos, España y Francia.
El hecho que algunas de sus obras hayan sido traducidas al alemán, francés, inglés, italiano, portugués y ruso implica un reconocimiento a su obra fuera de las fronteras de su país natal. A diferencia de otros escritores, Blanca Varela no acostumbraba a dar entrevistas y sus apariciones en público son más bien escasas y discretas.
Ha sido condecorada con la Medalla de Honor por el Instituto Nacional de Cultura del Perú.
Murió el 12 de marzo de 2009 en Lima, a la edad de 82 años.
OBRAS:
Ese puerto existe. 1959
Luz de día (poemario) 1963
Valses y otras falsas confesiones. 1971
Ejercicios materiales.
El libro de barro. 1993
Concierto animal.
Canto Villano. (Su primera recopilación fundamental) 1978
Poesía escogida.
Como Dios en la nada. Se trata de su antología de 1949 a 1988.
Donde todo termina abre las alas. (Poesía reunida)2 1949 - 2000
El falso teclado. 2000
PREMIOS:
Obtuvo el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo en el año 2001.
En octubre de 2006 se convirtió en la primera mujer que gana el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca, dotado con 50.000 €.
Durante la ceremonia de entrega del premio antes mencionado, el 10 de mayo de 2007, en el palacete del Ayuntamiento de Granada, se anuncia que Blanca Varela gana la XVI edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, dotado con 42.100 €, convocado conjuntamente por el Patrimonio Nacional de España y la Universidad de Salamanca.
DATOS ADICIONALES:
En octubre de 2006 se convirtió en la primera mujer que gana el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca, dotado con 50.000 €.
Durante la ceremonia de entrega del premio antes mencionado, el 10 de mayo de 2007, en el palacete del Ayuntamiento de Granada, se anuncia que Blanca Varela gana la XVI edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, dotado con 42.100 €, convocado conjuntamente por el Patrimonio Nacional de España y la Universidad de Salamanca.
DATOS ADICIONALES:
VÍDEO EN MEMORIA A BLANCA VARELA:
Poemas de BLANCA VARELA:
Juego amoroso
Las manos a la altura del aire
a dos o tres centímetros del vacío
no se mirará nada preciso
la polvareda que pasa
el inesperado cortejo de plumas
arrancadas al vuelo
la nubecilla rosada y tonta
que ya no es
el cierraojos y el ábrelos
en la breve opacidad
de una luz que no se ve
y el sueño pies de goma
y azules y brillantes
las estrellas
rientes
párpado sobre párpado
labio contra labio
piel demorada sobre otra
llagada y reluciente
hogueras
eso haremos a solas
Es fría la luz
Es fría la luz de la memoria
lo apenas entrevisto brilla
con insistencia
gira buscando el casco de botella
o el charco de lluvia
tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre papel
endurecido por el tiempo
así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto
crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve
a escribir
hasta el último aliento
sólo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en
la entraña
del animal
que apenas estuvo
Strip-tease
Quítate el sombrero
si lo tienes
quítate el pelo
que te abandona
quítate la piel
las tripas los ojos
y ponte un alma
si la encuentras
Así debe ser
Así debe ser el rostro de dios
el cielo rabiosamente cruzado
por nubes grises, violetas
y naranjas
y su voz
el mar de abajo
diciendo siempre lo mismo
tan monótono
tan monótono
como el primer
y el último día
Visitación
Dejé al demonio encerrado
en un cajón
en su pequeño lecho de crespón
afuera el ángel vuela
toca la puerta
espera
en una mano la rima
como una lágrima
en la otra el silencio
como una espada
échame de mi cuerpo
son las doce
sin sol ni estrellas
Diálogo
Él abre la boca
es roja por dentro
ella abre los ojos
su córnea es blanca
como la luna
se está quieta
la córnea luna
iluminando apenas
la bienamada encía
adentro
con silencio
a boca cerrada
a oscuras
habitan ambos
Nadie nos dice
Nadie nos dice cómo
voltear la cara contra la pared
y
morirnos sencillamente
así como lo hicieron el gato
o el perro de la casa
o el elefante
que caminó en pos de su agonía
como quien va
a una impostergable ceremonia
batiendo orejas
al compás
del cadencioso resuello
de su trompa
sólo en el reino animal
hay ejemplares de tal
comportamiento
cambiar el paso
acercarse
y oler lo ya vivido
y dar la vuelta
sencillamente
dar la vuelta
Juego amoroso
Las manos a la altura del aire
a dos o tres centímetros del vacío
no se mirará nada preciso
la polvareda que pasa
el inesperado cortejo de plumas
arrancadas al vuelo
la nubecilla rosada y tonta
que ya no es
el cierraojos y el ábrelos
en la breve opacidad
de una luz que no se ve
y el sueño pies de goma
y azules y brillantes
las estrellas
rientes
párpado sobre párpado
labio contra labio
piel demorada sobre otra
llagada y reluciente
hogueras
eso haremos a solas
Es fría la luz
Es fría la luz de la memoria
lo apenas entrevisto brilla
con insistencia
gira buscando el casco de botella
o el charco de lluvia
tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre papel
endurecido por el tiempo
así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto
crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve
a escribir
hasta el último aliento
sólo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en
la entraña
del animal
que apenas estuvo
Strip-tease
Quítate el sombrero
si lo tienes
quítate el pelo
que te abandona
quítate la piel
las tripas los ojos
y ponte un alma
si la encuentras
Así debe ser
Así debe ser el rostro de dios
el cielo rabiosamente cruzado
por nubes grises, violetas
y naranjas
y su voz
el mar de abajo
diciendo siempre lo mismo
tan monótono
tan monótono
como el primer
y el último día
Visitación
Dejé al demonio encerrado
en un cajón
en su pequeño lecho de crespón
afuera el ángel vuela
toca la puerta
espera
en una mano la rima
como una lágrima
en la otra el silencio
como una espada
échame de mi cuerpo
son las doce
sin sol ni estrellas
Diálogo
Él abre la boca
es roja por dentro
ella abre los ojos
su córnea es blanca
como la luna
se está quieta
la córnea luna
iluminando apenas
la bienamada encía
adentro
con silencio
a boca cerrada
a oscuras
habitan ambos
Nadie nos dice
Nadie nos dice cómo
voltear la cara contra la pared
y
morirnos sencillamente
así como lo hicieron el gato
o el perro de la casa
o el elefante
que caminó en pos de su agonía
como quien va
a una impostergable ceremonia
batiendo orejas
al compás
del cadencioso resuello
de su trompa
sólo en el reino animal
hay ejemplares de tal
comportamiento
cambiar el paso
acercarse
y oler lo ya vivido
y dar la vuelta
sencillamente
dar la vuelta
domingo, 28 de agosto de 2011
Manuel Scorza nació en Lima el 9 de setiembre de 1928. Luego de pasar algunos años en Acoria, departamento de Huancavelica, volvió para terminar su formación escolar en el Colegio Militar Leoncio Prado. En 1945 ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y comenzó una etapa de febril actividad política.
En 1948, a los 20 años, Scorza se vió obligado a salir del país en calidad de exiliado. "Fueron años de aprendizaje bajo el rigor y la dureza. Dejaron huellas inextinguibles en el joven Manuel Scorza, pero él las pudo transmutar en una poesía de vigorosa expresión, de logrado pulso. Muchos de los versos que integrarían su primer poemario, "Las imprecaciones" (México: 1955), son fruto del desconsuelo en que se halla inmerso el exiliado.
El poeta mexicano Rubén Bonifáz Nuño le recuerda en aquellos años de exilio: "Conocí a Manuel Scorza cuando, desterrado de su patria, alimentaba en la mía sus poderes y sus debilidades. Compañeros fuimos, en la miseria y en el odio. Hermanos de ese sentimiento de náufragos frente al mal, sentimiento que hace envejecer antes de tiempo, que hiere con polvorientas arrugas la piel del alma triste. Ahora, con sólo recordar, comprendo muchos de los significados de sus palabras y de su vida"."(1)
No volvió hasta el fin de la dictadura, diez años después, obteniendo ese mismo año el Premio Nacional de Poesía con "Las Imprecaciones", su primer poemario, publicado en México hacía tres años.
" Manuel Scorza abre una etapa cultural realmente notoria y absolutamente novedosa. El novelista cubano Alejo Carpentier da cabal noticia: "Este peruano preocupado por la cultura de su pueblo y de América toda se dio a la tarea un tanto riesgosa pero entusiasta de preparar el Primer Festival del Libro con una seleccion de diez mil volumenes de autores clásicos americanos. Las quince mil colecciones a la venta en quioscos situados en distintos lugares de la capital se agotaron en menos de una semana".
La experiencia se repetiría con idéntico éxito en Colombia, en Venezuela, en Cuba. Consistía en editar a bajo costo y en poner los volúmenes a la venta evitando intermediarios. Manuel Scorza era ahora un editor popular."
Fue en su obra narrativa, sin embargo, donde Scorza encontró el espacio ideal para explayarse sobre los problemas sociales del Perú. Su primera novela, "Redoble Por Rancas" forma parte de un ciclo denominado La Balada (también llamado La Guerra Silenciosa) donde, desde una óptica eminentemente poética que fusiona mitos ancestrales e historia, Scorza muestra la antigua lucha de los campesinos para recuperar sus tierras.
Las demás novelas que componen este ciclo, "Historia de Garabombo el Invisible"(1972), "El Jinete Insomne"(1977), "Cantar de Agapito Robles"(1977) y "La Tumba del Relámpago", continúan uniendo el realismo social a la fantasía poética.
Esta serie de novelas, traducida a más de 40 idiomas, de ha constituido en una de las más difundidas y reconocidas de la literatura peruana en este siglo.
En 1968, en plena efervescencia de las luchas campesinas en la sierra central, y en virtud a su activa participación a través de un movimiento político indigenista, Scorza se ve obligado a abandonar nuevamente el país con destino a París.
"(...) Es lector de literatura hispanoamericana en la Ecole Normale Superieure de Saint Cloud. Lleva consigo dos manuscritos, un poemario y una novela: "El vals de los reptiles" y "Redoble por Rancas". Se publican el mismo año, 1970. El primero, en México; el segundo, finalista del Premio Internacional Planeta, en Barcelona."
Manuel Scorza dejó de existir a los 55 años de edad, cuando su obra estaba en plena vigencia y acababa de publicar, apenas en febrero de ese año, su última novela: "La Danza Inmóvil", que significaba una ruptura radical con el ciclo de La Guerra Silenciosa.
La madrugada del 28 de noviembre de 1983, el boeing 747 de la compañía colombiana Avianca, que iba a aterrizar en el aeropuerto de Barajas (Madrid), con destino final Bogotá, cayó a tierra un minuto antes de llegar al aeropuerto madrileño, cegando la vida de de uno de los más importantes poetas y narradores peruanos de este siglo.
OBRAS:
- Las Imprecaciones (1955)
- Los adioses (1959)
- Desengaños del mago (1961)
- Réquiem para un gentil hombre (1962)
- Poesía amorosa (1963)
- El vals de los reptiles (1970)
- Poesía incompleta (1970)
- Ciclo de novelas "La Guerra Silenciosa":
- Redoble por Rancas (1970)
- Historia de Garabombo el Invisible (1972)
- El jinete insomne (1977)
- Cantar de Agapito Robles (1977)
- La tumba del relámpago (1979)
- La danza inmóvil (1983)
ALGUNOS POEMAS:
Del poemario "LAS IMPRECACIONES" (México 1955)
VOY A LAS BATALLAS
SED FELICES PARA QUE
YO NO MUERA
América,
aquí te dejo.
Me voy a las batallas.
Luchar es más hermoso que cantar.
Yo te digo,
a pesar del dolor,
a pesar de las patrias derrumbadas,
ama a los gorriones.
Yo sé que es difícil
hallar entre las tumbas un lugar para la risa.
Yo mismo, a veces, caigo,
y el viento
levanta mi cara como una alfombra rota,
pero aun en las celdas,
bajo la lluvia,
yo no perdí la fe.
Amigos,
aunque os golpeen,
jamás perdáis la fe;
aunque vengan días sucios,
jamás perdáis la fe,
aunque yo mismo os ruegue de rodillas,
no me creáis,
amad la vida,
¡guardad rocío
para que las flores
no padezcan las noches canallas que vendrán!
Sed felices, os ruego,
salid de los cuartos sombríos,
sed felices para que yo no muera.
Yo no escribí estos cantos
para dar espuma a las muchachas.
Yo canté porque los dolores
ya no cabían en mi boca:
yo siempre estuve aquí
peleando con mastines de pavorosa nieve;
conozco todas las caras,
he visto a los deudores tratando
de meterse en sus zapatos cada amanecer.
¿Dónde no estuve?
¿En qué pantano no bebí?
¿a qué pozo no rodé?
Ay, a mi alma caían las cáscaras
que amargas cocineras pelaban.
Amigos: en mi corazón jamás reinó silenció,
yo oí todas las voces,
escuché a las sábanas quejarse,
supe cuando las criadas escribían cartas de tristeza,
y cuando no llegó a tiempo el único pie del cojo,
y canté, América, los dolores,
y recliné en ti mi cabeza.
Más ahora digo:
degollad la tristeza,
cantad frente al mar.
Dadme la mano, amigos.
Amo la tierra flaca
que me siguió cojeando a los destierros.
No quise confesarlo antes.
Era difícil,
me ahogaba el esqueleto,
el aire me dolía,
la voz me llagaba
pero ahora te amo.
no soy herrero,
ni jinete, ni sembrador.
Yo sólo sé cantar, pero te amo;
¡también la aurora se construye con canciones!
Amigos,
os encargo reir!
Amad a las muchachas,
cuidad a los jazmines,
preservad al gorrión.
No me busquen amargos en la noche:
yo espero cantando la mañana.
Un gran viento se levanta.
Hay demasiado dolor.
Un gran viento se levanta.
He visto arder extraños ríos.
Un gran viento se levanta,
preparad la hoguera,
preparaos.
Aquí dejo mi poesía
para que los desdichados se laven la cara.
Buscadme cuando amanezca.
Entre la hierba estoy cantando.
Del poemario "Las Imprecaciones" - 1955
ALTA ERES AMÉRICA
Alta eres, América,
pero qué triste.
Yo estuve en las praderas,
viví con piedras y espinas,
dormí con desdichados,
sudé bajo la nieve,
me vendieron en tristísimos mercados.
!En tu árbol
sólo he visto madurar gemidos!
Bella eres, América,
pero qué amarga,
qué noche, qué sangre para nosotros.
Hay en mi corazón muchas lluvias,
largas nieblas, patio amargo;
la pura verdad, en estas tierras,
uno a veces es tan triste
que con sólo mirar envenena las aguas.
Alta eres, bella eres,
pero yo te digo:
no pueden ser bellos los ríos
si la vida es un río que no pasa;
jamás serán tiernas las tardes
mientras el hombre tenga que enterrar su sombra
para que no huya agarrándose la cabeza.
Entonces,
?de dónde trajeron los poetas
la guitarra que tocaban?
Yo te conozco,
dormí bajo la luna sangrienta,
despintaron mis ojos las lluvias,
quedéme al fin moribundo:
el cruel atardecer
me dio su enredadera de pájaros violentos;
en salvajes llanuras
destejí con mis manos implacables tinieblas,
en las casas entré y en las vidas,
pero jamás vi una sonrisa habitada.
Pregunté por la Alegria.
No respondió nadie.
Pregunté por la Felicidad.
No respondió nadie.
Pregunté por el Hombre.
No respondió nadie.
Tu corazón estaba obscuro al fondo de la noche.
?Qué quieren, pues, que cante?
Ya se quemó el pez en las sartenes,
ya caímos en la trampa.
Por favor, abran las ventanas.
Aquí el pájaro no es pájaro sino pena con plumas.
Del poemario "Las Imprecaciones" - 1955
YO SOY EL DESTERRADO
América,
a mí también debes oírme.
Yo soy el estudiante pobre
que tiene un sólo traje y muchas penas.
Yo soy el provinciano
que no encuentra la puerta en las pensiones.
Te digo en las calles,
y en las azoteas y en las cocinas,
y al fin de cada día y en mi pecho,
algo se está muriendo.
A mí también debes oírme.
Yo soy el desterrado,
yo vagué por las calles
hasta que los perros cerraron sus alas
sobre mi corazón.
Acuérdate, acuérdate de mí.
Hay días
que no tengo ganas de ponerme los ojos,
días en que los pájaros
se pudren en mitad del vuelo.
Ay, orgullosa,
a ti no te hablaron de cuartos inmundos,
tu no sabes lo que es vivir con una mujer
que zurce la ropa llorando.
Porque durante siglos los poetas callaron,
y en el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.
Pero un día ya no se pudo más,
y el dolor comenzó a mancharlo todo:
la mañana,
el amor,
el papel donde cantábamos.
Un día el dolor empezó a gotear desde abajo,
daban los muros gritos desgarradores,
una mano amarguísima derribó mi pecho.
Ahora vengo a ti gimiendo,
aquí está mi voz encarcelada,
aquí estoy yo, debajo de esta frente, derrumbado.
VOY A LAS BATALLAS
SED FELICES PARA QUE
YO NO MUERA
América,
aquí te dejo.
Me voy a las batallas.
Luchar es más hermoso que cantar.
Yo te digo,
a pesar del dolor,
a pesar de las patrias derrumbadas,
ama a los gorriones.
Yo sé que es difícil
hallar entre las tumbas un lugar para la risa.
Yo mismo, a veces, caigo,
y el viento
levanta mi cara como una alfombra rota,
pero aun en las celdas,
bajo la lluvia,
yo no perdí la fe.
Amigos,
aunque os golpeen,
jamás perdáis la fe;
aunque vengan días sucios,
jamás perdáis la fe,
aunque yo mismo os ruegue de rodillas,
no me creáis,
amad la vida,
¡guardad rocío
para que las flores
no padezcan las noches canallas que vendrán!
Sed felices, os ruego,
salid de los cuartos sombríos,
sed felices para que yo no muera.
Yo no escribí estos cantos
para dar espuma a las muchachas.
Yo canté porque los dolores
ya no cabían en mi boca:
yo siempre estuve aquí
peleando con mastines de pavorosa nieve;
conozco todas las caras,
he visto a los deudores tratando
de meterse en sus zapatos cada amanecer.
¿Dónde no estuve?
¿En qué pantano no bebí?
¿a qué pozo no rodé?
Ay, a mi alma caían las cáscaras
que amargas cocineras pelaban.
Amigos: en mi corazón jamás reinó silenció,
yo oí todas las voces,
escuché a las sábanas quejarse,
supe cuando las criadas escribían cartas de tristeza,
y cuando no llegó a tiempo el único pie del cojo,
y canté, América, los dolores,
y recliné en ti mi cabeza.
Más ahora digo:
degollad la tristeza,
cantad frente al mar.
Dadme la mano, amigos.
Amo la tierra flaca
que me siguió cojeando a los destierros.
No quise confesarlo antes.
Era difícil,
me ahogaba el esqueleto,
el aire me dolía,
la voz me llagaba
pero ahora te amo.
no soy herrero,
ni jinete, ni sembrador.
Yo sólo sé cantar, pero te amo;
¡también la aurora se construye con canciones!
Amigos,
os encargo reir!
Amad a las muchachas,
cuidad a los jazmines,
preservad al gorrión.
No me busquen amargos en la noche:
yo espero cantando la mañana.
Un gran viento se levanta.
Hay demasiado dolor.
Un gran viento se levanta.
He visto arder extraños ríos.
Un gran viento se levanta,
preparad la hoguera,
preparaos.
Aquí dejo mi poesía
para que los desdichados se laven la cara.
Buscadme cuando amanezca.
Entre la hierba estoy cantando.
Del poemario "Las Imprecaciones" - 1955
ALTA ERES AMÉRICA
Alta eres, América,
pero qué triste.
Yo estuve en las praderas,
viví con piedras y espinas,
dormí con desdichados,
sudé bajo la nieve,
me vendieron en tristísimos mercados.
!En tu árbol
sólo he visto madurar gemidos!
Bella eres, América,
pero qué amarga,
qué noche, qué sangre para nosotros.
Hay en mi corazón muchas lluvias,
largas nieblas, patio amargo;
la pura verdad, en estas tierras,
uno a veces es tan triste
que con sólo mirar envenena las aguas.
Alta eres, bella eres,
pero yo te digo:
no pueden ser bellos los ríos
si la vida es un río que no pasa;
jamás serán tiernas las tardes
mientras el hombre tenga que enterrar su sombra
para que no huya agarrándose la cabeza.
Entonces,
?de dónde trajeron los poetas
la guitarra que tocaban?
Yo te conozco,
dormí bajo la luna sangrienta,
despintaron mis ojos las lluvias,
quedéme al fin moribundo:
el cruel atardecer
me dio su enredadera de pájaros violentos;
en salvajes llanuras
destejí con mis manos implacables tinieblas,
en las casas entré y en las vidas,
pero jamás vi una sonrisa habitada.
Pregunté por la Alegria.
No respondió nadie.
Pregunté por la Felicidad.
No respondió nadie.
Pregunté por el Hombre.
No respondió nadie.
Tu corazón estaba obscuro al fondo de la noche.
?Qué quieren, pues, que cante?
Ya se quemó el pez en las sartenes,
ya caímos en la trampa.
Por favor, abran las ventanas.
Aquí el pájaro no es pájaro sino pena con plumas.
Del poemario "Las Imprecaciones" - 1955
YO SOY EL DESTERRADO
América,
a mí también debes oírme.
Yo soy el estudiante pobre
que tiene un sólo traje y muchas penas.
Yo soy el provinciano
que no encuentra la puerta en las pensiones.
Te digo en las calles,
y en las azoteas y en las cocinas,
y al fin de cada día y en mi pecho,
algo se está muriendo.
A mí también debes oírme.
Yo soy el desterrado,
yo vagué por las calles
hasta que los perros cerraron sus alas
sobre mi corazón.
Acuérdate, acuérdate de mí.
Hay días
que no tengo ganas de ponerme los ojos,
días en que los pájaros
se pudren en mitad del vuelo.
Ay, orgullosa,
a ti no te hablaron de cuartos inmundos,
tu no sabes lo que es vivir con una mujer
que zurce la ropa llorando.
Porque durante siglos los poetas callaron,
y en el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.
Pero un día ya no se pudo más,
y el dolor comenzó a mancharlo todo:
la mañana,
el amor,
el papel donde cantábamos.
Un día el dolor empezó a gotear desde abajo,
daban los muros gritos desgarradores,
una mano amarguísima derribó mi pecho.
Ahora vengo a ti gimiendo,
aquí está mi voz encarcelada,
aquí estoy yo, debajo de esta frente, derrumbado.

BIOGRAFÍA
(Caraz, Ancash, 1928) Escritor peruano. Autor de una espléndida producción narrativa que sobresale por su lenguaje terso y pulido, su destreza en el desarrollo de la anécdota, su excelente construcción de los personajes y su perfecto acabado formal, es uno de los principales integrantes de la denominada "Generación del 50", en la que se agrupan otros escritores peruanos de la talla de Julio Ramón Ribeyro, Enrique Congrains Martín, Luis Loayza y -entre otros- Eleodoro Vargas Vicuña; precursores todos ellos del gran "Boom" de la narrativa peruana encabezada, en la década siguiente, por Mario Vargas Llosa.
Los rasgos comunes que caracterizan a los miembros de esta "Generación del 50" son la búsqueda constante de la renovación de la narrativa peruana a través de nuevas técnicas literarias y el esfuerzo por dejar constancia de los nuevos cambios y transformaciones experimentados en la sociedad tras el proceso de modernización.
Carlos Eduardo Zavaleta pasó su infancia y adolescencia en el medio rural en el que había venido al mundo, del que luego tomaría abundantes materiales literarios para construir una buena parte de su obra de ficción. En su juventud, el futuro escritor se trasladó a Lima para cursar estudios superiores de Letras en la Universidad de San Marcos, donde se doctoró con una tesis centrada en la producción narrativa del norteamericano William Faulkner (1897-1962).
En su faceta de estudioso del hecho literario y animador cultural, Zavaleta fue el principal difusor en el Perú de las novelas de dicho autor, a las que pronto sumó su pasión por la obra del irlandés James Joyce (1882-1941). A ambos autores y a sus respectivas narraciones dedicó Zavaleta algunos de sus más lúcidos y penetrantes ensayos críticos, gran parte de los cuales quedaron recogidos en su libro titulado Estudios y ensayos sobre Joyce y Faulkner(1993).
Durante toda su vida laboral, Carlos Eduardo Zavaleta ha compaginado su dedicación a la docencia universitaria con el desempeño de misiones diplomáticas y la redacción de una interesante producción narrativa que le sitúa entre las grandes figuras de las Letras peruanas de la segunda mitad del siglo XX.
Se dio a conocer como escritor a finales de los años cuarenta con un volumen de relatos titulado El cínico(Lima, 1948), al que luego siguieron otras recopilaciones de cuentos que le revelaron como un consumado maestro en el cultivo del complejo género de narrativa breve. Entre estas colecciones de relatos, cabe destacar -además de la ya mencionada- las tituladas La batalla y otros cuentos (1954), El Cristo Villenas (1956), Unas manos violentas (1958),Vestido de luto (1961) -obra galardonada con el Premio de Fomento a la Cultura "Ricardo Palma"-,Muchas caras del amor (1966), Niebla cerrada (1970) yUn día en muchas partes del mundo (1979).
En líneas generales, tanto los relatos breves como las narraciones extensas del escritor de Caraz reflejan con singular acierto los problemas, las inquietudes, las formas de vida y las costumbres de los pueblos andinos, por lo que su obra de ficción puede encuadrarse dentro de la literatura regionalista. Dentro de esta corriente estética e ideológica, Zavaleta se singulariza por su facilidad para desenvolverse con imaginación y verosimilitud tanto en el ámbito rural como en los escenarios urbanos.
En su faceta de novelista, el escritor de Caraz debutó a mediados de los años cincuenta con la narración extensa titulada Los Ingar (1955), obra que mereció los elogios de la crítica y los lectores y le hizo merecedor, nuevamente, del Premio de Fomento a la Cultura "Ricardo Palma" (esta vez, en su modalidad de novela). Tras largos años de dedicación a la docencia, la diplomacia y el cultivo de la narrativa breve, Carlos Eduardo Zavaleta volvió al género novelesco con Los aprendices (1974), a la que luego se sumaron otras narraciones extensas comoRetratos turbios (1982) y Un joven, una sombra(1992), esta última galardonada con el Premio de Novela de la Municipalidad de Lima.
- 1948: El Cínico (novela corta).
- 1954: La batalla y otros cuentos.
- 1955: El Cristo Villenas (cuento).
- 1955: Los Íngar (novela corta)
- 1958: Unas manos violentas (Libro para Ancash). Un muñeco, Los Íngar, La Batalla, El Cristo Villenas.
- 1959: Faulkner, novelista trágico (ensayo).
- 1961: Vestido de luto (cuentos).
- 1966: Muchas caras del amor (cuentos).
- 1970: Niebla cerrada (cuentos).
- 1974: Los aprendices (novela). Quinta edición, 2008.
- 1976: El fuego y la rutina (antología) prólogo, selección y nota bibliográfica de Luis Fernando Vidal.
- 1979: Un día en muchas partes del mundo, prólogo de Alberto Escobar.
- 1982: Retratos turbios (novela).
- 1982: La marea del tiempo.
- 1985: Un herido de guerra.
- 1986: El cielo sin cielo de Lima (antología por Manuel Scorza Hoyle).
- 1992: Un joven una sombra (novela).
- 1993: El padre del tigre.
- 1993: Estudios sobre Joyce y Faulkner (ensayo).
- 1995: Campo de espinas ( tres novelas cortas).
- 1996: Pueblo azul (antología sobre Ancash).
- 1997: Pálido pero sereno (novela).
- 1997: Cuentos completos, dos volúmenes, el tercero saldría en 2004.
- 1997: El gozo de las letras, vol. I (ensayo).
- 1998: Contraste de figuras.
- 1999: Abismos sin jardines, prólogo de Manuel J. Baquerizo.
- 2000: Viaje hacia una flor (novela).
- 2002: Invisible carne herida (tres novelas cortas).
- 2002: El cuento en San Marcos (antología por C. E. Zavaleta y Sandro Chiri).
- 2002: El gozo de las letras, vol. II (ensayo).
- 2005: José Jiménez Borja, Crítico y Maestro de Lengua (antología) (ensayo).
- 2006: Sufrir con cuidado.
- 2006: Narradores peruanos de los 50s.Estudio y antología (ensayo).
- 2007: Con boleto de vuelta (novela), prólogo de Miguel Ángel Huamán.
- 2007: El muñeco y otros cuentos (antología no autorizada).
- 2007: Cuentos brevísimos.
- 2007: La boca del lobo.
- 2007: Baile de sobrevivientes.
- 2008: Huérfano de mujer (novela).
- 2009: Antología personal, prólogo de Antonio González Montes.
- 2009: Cervantes en el Perú (antología de ensayos).
- 1947 - Premio de novela en los Juegos Florales Universitarios, convocados por la UNMSM, por su obra "El Cínico".
- 1951 - Premio de Literatura del IV centenario de la fundación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, por su obra, "El fuego y la ceniza".
- 1952 - Premio Nacional "Ricardo Palma", por su obra "Los Íngar".
- 1959 - Premio Nacional de Ensayo "Manuel González Prada", por "William Faulkner, novelista trágico".
- 1961 - Premio Nacional "Ricardo Palma", por segunda vez, por su obra "Vestido de luto".
- 1983 - Premio de Novela "Municipalidad de Lima", por su obra "Un joven, una sombra".
- 1984 - Premio de Periodismo "Bausate y Meza", instalado por la Embajada de España, por tres artículos sobre "La transición cultural española", aparecidos en "El Observador de Lima, 20 y 25 de enero, y 03 de febrero.
- 1990 - El Consejo Superior de Investigaciones Científicas de la UNMSM le concedió los tres primeros premios, por sus investigaciones en el área de Letras, en el lapso 1990 - 1998.
- 2000 - Premio de Novela "Federico Villarreal", concedido por la Universidad "Federico Villarreal".

BIOGRAFÍA
(Seudónimo de Neftalí Ricardo Reyes Basoalto; Parral, Chile, 1904-Santiago de Chile, 1973) Poeta chileno. Comenzó muy pronto a escribir poesía, y en 1921 publicó La canción de la fiesta, su primer poema, con el seudónimo de Pablo Neruda, en homenaje al poeta checo Jan Neruda, nombre que mantuvo a partir de entonces y que legalizó en 1946.
Su madre murió sólo un mes más tarde de que naciera él, momento en que su padre, un empleado ferroviario, se instaló en Temuco, donde el joven Pablo Neruda cursó sus primeros estudios y conoció a Gabriela Mistral. Allí también comenzó a trabajar en un periódico, hasta que a los dieciséis años se trasladó a Santiago, donde publicó sus primeros poemas en la revista Claridad.
Tras publicar algunos libros de poesía, en 1924 alcanzó fama internacional con Veinte poemas de amor y una canción desesperada, obra que, junto conTentativa del hombre infinito, distingue la primera etapa de su producción poética, señalada por la transición del modernismo a formas vanguardistas influidas por el creacionismo de Vicente Huidobro.
Los problemas económicos indujeron a Pablo Neruda a emprender, en 1926, la carrera consular que lo llevó a residir en Birmania, Ceilán, Java, Singapur y, entre 1934 y 1938, en España, donde se relacionó con García Lorca, Aleixandre, Gerardo Diego y otros componentes de la llamada Generación del 27, y fundó la revista Caballo Verde para la Poesía. Desde su primer manifiesto tomó partido por una «poesía sin pureza» y próxima a la realidad inmediata, en consonancia con su toma de conciencia social.
Pablo Neruda
En tal sentido, Neruda apoyó a los republicanos al estallar la guerra civil y escribió España en el corazón. Progresivamente sus poemas experimentaron una transición hacia formas herméticas y un tono más sombrío al percibir el paso del tiempo, el caos y la muerte en la realidad cotidiana.
De regreso en Chile, en 1939 Neruda ingresó en el Partido Comunista y su obra experimentó un giro hacia la militancia política que culminó con la exaltación de los mitos americanos de su Canto general. En 1945 fue el primer poeta en ser galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Chile. Al mismo tiempo, desde su escaño de senador utilizó su oratoria para denunciar los abusos y las desigualdades del sistema. Tal actitud provocó la persecución gubernamental y su posterior exilio en Argentina.
Su prestigio internacional fue reconocido en 1971, año en que se le concedió el Premio Nobel de Literatura. El año anterior Pablo Neruda había renunciado a la candidatura presidencial en favor de Salvador Allende, quien lo nombró poco después embajador en París. Dos años más tarde, ya gravemente enfermo, regresó a Chile. De publicación póstuma es la autobiografía Confieso que he vivido.
De allí pasó a México, y más tarde viajó por la URSS, China y los países de Europa Oriental. Tras este viaje, durante el cual Neruda escribió poemas laudatorios y propagandísticos y recibió el Premio Lenin de la Paz, volvió a Chile. A partir de entonces, la poesía de Pablo Neruda inició una nueva etapa en la que la simplicidad formal se correspondió con una gran intensidad lírica y un tono general de serenidad.
OBRAS
Poesía
Crepusculario (1923)
Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924)
Tentativa del hombre infinitivo (1926)
Hondero entusiasta (1932)
Residencia en la tierra (1935)
España en el corazón (1937)
Tercera residencia (1947)
Obra poética de Pablo Neruda (1948)
Canto general (1950)
Dulce patria (1951)
Los versos del capitán (1952)
Poesía política (1953)
Todo el amor (1953)
Las uvas y el viento (1954)
Los versos del capitán (1954)
Odas elementales (1954)
Nuevas odas elementales (1956)
Tercer libro de las odas (1957)
Extravagario (1958)
Bestiario (1958)
Navegaciones y regresos (1959)
Aun (1959)
Canción de gesta (1960)
Cien sonetos de amor (1960)
Cantos ceremoniales (1961)
Las piedras de Chile (1961)
Antología poética (1962)
Obras completas (1962)
Plenos poderes (1962)
Memorial de Isla Negra (1964)
Poesías (1965)
Arte de pájaros (1966)
La barcarola (1967)
Las manos del día (1968)
Obras completas (1968)
Fin de mundo (1969)
La espada encendida (1970)
Antología general (1970)
Antología esencial (1971)
Geografía infructuosa (1972)
La rosa separada (1972)
Inicitación al Nixoncidio y alabanza de la revolución chilena (1973)
Drama
Fulgor y muerte de Joaquín Murieta (1967)
Testimonio
Confieso que he vivido (1973)
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